Introducción
La formación en Enfermería requiere una sólida combinación entre el conocimiento teórico y la práctica clínica.
Las competencias profesionales no se desarrollan únicamente en el aula, sino en la aplicación directa de los procedimientos de atención al paciente.
Uno de los procesos más relevantes dentro del quehacer enfermero es la colocación de la sonda nasogástrica (SNG), una técnica que exige precisión, conocimiento anatómico y sensibilidad.
Comprender su importancia y practicarla de manera constante contribuye no solo a la seguridad del paciente, sino también al
fortalecimiento de la identidad profesional del futuro enfermero o enfermera.

Desarrollo
La sonda nasogástrica es un dispositivo flexible que se introduce a través de la fosa nasal hasta llegar al estómago.
Su finalidad puede ser terapéutica o diagnóstica: permite administrar medicamentos, líquidos o alimentos, así como drenar secreciones gástricas o realizar lavados en casos específicos.
Por ello, se trata de una técnica invasiva que requiere una correcta ejecución y un profundo respeto por los principios de
bioseguridad y confort del paciente.
Durante la formación Técnica Superior en Enfermería, el aprendizaje de la colocación de la sonda nasogástrica se convierte en un
ejercicio fundamental de integración del conocimiento teórico con la práctica clínica.
Los estudiantes deben conocer las indicaciones, contraindicaciones, materiales, pasos del procedimiento y las posibles complicaciones.
Sin embargo, la teoría no basta: la destreza manual y la empatía se adquieren únicamente a través de la práctica supervisada.

La práctica en laboratorios de simulación o en escenarios clínicos permite al estudiante desarrollar habilidades psicomotoras, pensamiento crítico y capacidad de resolución de problemas.
En el caso específico de la colocación de la SNG, cada paso desde la medición de la longitud de la sonda hasta la verificación de
su correcta ubicación, requiere concentración, destreza y responsabilidad.
Además, el estudiante aprende a comunicarse con el paciente, brindando información clara y generando
confianza, aspectos esenciales del cuidado humanizado.
En este proceso, el rol del docente de enfermería es clave. La supervisión y retroalimentación durante las prácticas garantizan la adquisición progresiva de competencias.
El acompañamiento docente también ayuda a que los estudiantes comprendan la importancia de mantener la asepsia, el respeto a la
privacidad del paciente y la correcta disposición de los materiales.
Cada práctica se convierte así en una oportunidad para reforzar valores éticos, disciplina técnica y compromiso profesional.

Por otro lado, la práctica de procedimientos como la colocación de la sonda nasogástrica fomenta en los estudiantes la confianza en sus capacidades, elemento fundamental para su desempeño futuro.
El aprendizaje significativo se consolida cuando el estudiante logra entender no solo el “cómo” del procedimiento, sino también el
“por qué” de cada acción, relacionando los principios fisiológicos, anatómicos y de seguridad.
En el del Tecnológico Universitario Vida Nueva, estas prácticas se desarrollan bajo un enfoque de calidad, seguridad y ética profesional.
El propósito es formar técnicos y tecnólogos competentes, capaces de actuar con responsabilidad en los distintos niveles de atención en salud.
La colocación de la sonda nasogástrica, aunque parezca una técnica básica, representa un ejemplo claro de cómo la práctica consolida el conocimiento, potencia la autonomía y mejora la calidad del cuidado.
Conclusión
La práctica en los procesos de enfermería constituye el eje esencial de la formación profesional.
En el caso de la colocación de la sonda nasogástrica, su enseñanza práctica permite al estudiante integrar conocimientos científicos, habilidades técnicas y valores éticos.
A través de la repetición guiada, la reflexión y la observación crítica, los futuros profesionales desarrollan la competencia necesaria.
La formación en enfermería no se limita a aprender procedimientos, sino a comprender el sentido del cuidado como acto científico y humano
Autores
Lcda. Jenny Alexandra Calispa López



